Caballero de la Luna Blanca... ¿Cómo diablos le dije así a él?. Se notaba que ni pensaba con el corazón ni con la razón... Cómo me atreví decirle así quien ni sabe que ve, ni lo que sabe, mucho menos a donde va. Sólo por el hecho de hacerme ver el alma de cualquier objeto no implicaba que realmente me amaba, sólo era su energía y la intención de hacerme reír ante la penumbre que cargaba en al cabeza; una energía mal aprovechada por parte suya.
Aunque me pregunto, ¿Qué fue de él?, la verdad no quiero saberlo.
1 comentario:
Hola solo pasando a visitar tu blog, es pequeño el tiempo que paso leyendo, pero me gusta todo lo que pones en el.
La forma en la que escribes me hace pensar que eres una buena persona...
Un saludo muy grande, y espero verte por mis blog´s
Cuidate mucho
bye
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